miércoles, 25 de marzo de 2015

Prospección de Quirópteros con vehículo.

Descripción del método
La técnica de prospección de quirópteros desde un vehículo consiste en la realización de un recorrido a velocidad constante de 20 km/h por carreteras apropiadas, en el que se van realizando grabaciones de los ultrasonidos de los quirópteros mediante un detector de tiempo expandido (TE). Cada grabación queda precisamente geoposicionada gracias a la utilización simultánea de un GPS.
El método tiene distintas variantes, y es  utilizado frecuentemente por el Bat Conservation Ireland, y el  The Bat Conservation Trust desde el año 2004. http://www.batconservationireland.org/php/monitoring.php
Con el fin de adaptar la metodología de detección de quirópteros utilizando un vehículo para la obtención de datos para nuestro proyecto de Atlas regional de Quirópteros, realizamos el pasado 21 de Septiembre de 2014 un transecto  de 45,6 km que atravesaba una parte del sur y centro de Cantabria.
El sistema de detección.
 Consistió en un detector Batlogger  colocado en la ventanilla del coche, en su interior, fijado al cristal de la ventanilla mediante un soporte ventosa de los utilizados para fijar los smartphones.



El Batlogger es un sistema detector en tiempo expandido que incorpora una tarjeta de memoria donde se almacenan las grabaciones. El aparato, gracias a su gps y termómetro integrado, incorpora en cada archivo de la grabación una serie de metadatos de suma utilidad, como son posición, hora, minuto y segundo de la grabación, temperatura, altitud, etc. Así mismo, el detector dispone de un sistema heterodino que permite escuchar la señal ultrasónica en tiempo real.
El micrófono del detector apunta hacia fuera del vehículo, en un ángulo de 45º hacia arriba, y 45º con relación al sentido de la marcha. Su posición debe ser tal que no llegue a sobresalir del plano del cristal de la ventanilla hacia el exterior, para evitar así que se produzcan ruidos en las grabaciones debido al  viento y las turbulencias de aire.
La ventanilla no va completamente abierta para evitar provocar turbulencias de aire en el interior del vehículo, siendo suficiente abrirla entre 1/3 y ½ de su recorrido.
El Batlogger se prepara en posición de grabación automática, para que se inicie la grabación cada vez que detecta un contacto de ultrasonido. La duración de cada grabación se estableció en 3 segundos.

Trigger
Uno de los aspectos importantes es determinar el trigger, o umbral a partir del cual salta automáticamente la grabación del ultrasonido que llega al detector. Umbrales muy bajos producen numerosas grabaciones debidas al ruido del aire, de las ruedas del coche, baches, etc. Umbrales excesivamente altos permiten evitar muchos de estos casos, pero por el contrario perdemos algunas grabaciones de murciélagos más lejanas. En nuestro caso, con el Batlogger M, encontramos que un trigger de 6 ó 7 suele ser adecuado para la mayoría de las situaciones.
Así mismo, otros reglajes del menú del Batlogger permiten filtrar sonidos por debajo de una frecuencia determinada, con lo que en teoría, pueden evitarse algunos sonidos emitidos por  insectos o ruidos producidos por el vehículo. No obstante, la efectividad de este filtro está limitada por la necesidad de poder captar las emisiones de Nóctulos o Murciélago rabudo que emiten a bajas frecuencias.

Isectos.
 A partir del mes de Junio, son numerosísimos los insectos que emiten ultrasonidos, especialmente en determinados hábitat, como los prados de las zonas de baja altitud. Es un inconveniente difícil de evitar, y  bastantes  veces la contaminación acústica que producen es tan importante que impide cualquier tipo de detección de quirópteros. En el recorrido que describimos, aproximadamente el 65% de las grabaciones obtenidas lo fueron de insectos.

El Itinerario.
Para este tipo de transectos hay que elegir lógicamente carreteras secundarias, con poco tráfico, estrechas,  y que discurran por los hábitat y zonas que nos interesa prospectar. En nuestro caso descartamos utilizar carreteras o pistas no asfaltadas, por el importante ruido que producen las ruedas del coche al discurrir sobre piedras o grijillo.
El itinerario escogido tenía una longitud de 45,6 Km. Partiendo del sur de la región (el norte de la provincia de Burgos) a 1040 msnm, cerca de la localidad de Espinosa de los Monteros, se dirigía hacia el norte por la carretera BU- 572 subiendo el Puerto de Lunada (1.350 msnm) y descendía hacia la costa por la carretera CA-643 hasta el pueblo de Liérganes.


Habitat.
El recorrido atravesaba principalmente tres tipos de ambientes :
1    1)  Campiña cantábrica, formada por prados, setos,  bosquetes, aldeas  y roquedos en torno al cauce fluvial. Fue el hábitat más extendido, con un total de 35,3 Km repartidos en tres tramos, entre los 88 y los 1.000 msnm. 




2)  Matorrales de montaña, fundamentalmente brezales. Con una extensión de 8,5 Km en un tramo entre los 850 y los 1.350 msnm.


1   
3) Hayedo joven. 1,8 Km y a una altitud de 950 msnm.



Duración.

Comenzamos a las 20:42 hora oficial y terminamos a las 22:46 h. En total 2 horas y 4 minutos para recorrer los 45,6 Km, lo que nos da una velocidad media de desplazamiento de  22,8 Km/h.

Análisis de las grabaciones.
El primer paso consiste en el volcado al ordenador de las grabaciones contenidas en la tarjeta SD del Batlogger. Utilizamos para ello el software BatExplorer, especialmente diseñado para trabajar con grabaciones de Batlogger, y que permite con facilidad su manejo y organización posterior.
El siguiente paso consiste en la limpieza de todas las grabaciones obtenidas, para eliminar aquellas que solo contienen ruido o emisiones de insectos.  Es un trabajo arduo, que consume bastante tiempo, y que puede realizarse de manera automática por algún software. Sin embargo, si queremos tener las mayores garantías de no perder grabaciones de quirópteros que pueden ser débiles y estar “camufladas” entre el ruido de insectos o de fondo, es mejor revisar una a una las grabaciones. En este sentido, el programa BatExplorer contribuye a facilitar la tarea. En este itinerario, más de la mitad de las grabaciones, un 60%, no correspondían a Quirópteros.
Una vez realizada la selección, y gracias a los metadatos contenidos en cada archivo, el programa BatExplorer permite posicionar con exactitud el lugar en que se obtuvo cada grabación, y ordenar los registros en función de otras variables como la altitud, temperatura o especie, así como exportarlo a una hoja Excel para manejarlos fácilmente.




Para la determinación de las especies grabadas, nosotros utilizamos principalmente el programa Sonobat (http://www.sonobat.com/), por su enorme potencia de medición de las señales, recursos auxiliares,  y facilidad de utilización.

Resultados
En el itinerario hemos obtenido un total de 261 grabaciones que contienen señales de ecolocación de quirópteros. 11 de estas grabaciones contienen las señales de dos individuos que emiten simultáneamente, y 1 la de tres individuos.
A la hora de analizar los resultados, utilizaremos el concepto de “contacto” en lugar de individuo. Así, cada una de las secuencias de señales registradas se contabiliza como un contacto. Si la grabación contiene las emisiones de dos individuos, se contabiliza como dos contactos.
La conveniencia de no identificar cada contacto como un individuo, se discute por ejemplo en Michel Barataud (2012): Ecologie acoustique des chiroptères d'Europe : identification des espèces, étude de leurs habitats et comportements de chasse.
En relación a esta cuestión, un comportamiento que hemos podido observar a veces en algunas especies (principalmente Pipistrellus) consiste en aproximarse al vehículo y seguirlo a lo largo de varios cientos de metros. Quizá este comportamiento esté motivado por la atracción que los faros del vehículo ejercen sobre los insectos. La consecuencia a la hora de contabilizar los contactos, es que un mismo individuo puede aparecer en varias grabaciones consecutivas. Hemos optado por considerar cada grabación como un contacto, sin entrar a analizar si está originado por uno solo o individuos distintos.
En el itinerario se han identificado un total de 12 especies de murciélagos, 9 de forma segura o probable, y 3 de forma posible.
Los principales datos obtenidos se resumen en las tablas siguientes:

Especie
Nº de contactos
%
contactos
Hábitat
Altitud (Max, min) en msnm
Eptesicus serotinus
3
1.11
1

(848 - 1047)

Barbastella barbastellus
2
0,74
1
( 195 - 966)
Miniopterus schreibersii
8
2,98
1
( 239 - 1088)

Myotis emarginatus
1
0,37
1
385
Myotis myotis
1
0,37
1
934
Myotis mystacinus
1
0,37
1
1087
Nyctalus leisleri
2
0,74
2
(1368 – 1370)
Pipistrellus kuhlii
4
1,49
1
( 146 – 151)
Pipistrellus nathusii
4
1,49
1
(147 – 1095)
Pipistrellus pipistrellus
234
87,3
1;2;3
( 146 – 1296 )
Plecotus austriacus
4
1,49
1;2
( 1000 – 1223 )
Plecotus sp.
2
0,74
1
1075
Rhinolophus euryale
2
0,74
1
915

Por tramos de 5 Km, el número de contactos obtenido, y el índice kilométrico de contactos, expresado en nº de contactos / kilómetro se indica en la figura inferior.

Algunas Conclusiones.
El método, una vez realizados todos los ajustes y reglajes, permite la obtención de un gran número de contactos sobre un área amplia. Es sencillo de realizar, y muy productivo. El mayor esfuerzo reside en la posterior depuración de las grabaciones, y su análisis.
Si el detector está bien posicionado, y el recorrido se realiza a la velocidad correcta, la calidad de las grabaciones que se obtiene es buena. Los factores que más influyen en la calidad de las grabaciones son el viento, y la presencia de insectos emitiendo. Con respecto al viento, conviene en consecuencia escoger noches en calma, pero como los recorridos son largos y, al menos en nuestra zona de orografía muy diversa, no siempre se puede controlar este factor.
Con respecto a los insectos, la contaminación acústica se produce según nuestra experiencia, y en nuestra latitud, a partir de primeros o mediados de Junio, y va creciendo para hacerse realmente importante en Agosto y Septiembre.
No todos los hábitat presentan la misma contaminación acústica por los insectos, destacando sin duda los prados de las zonas a más baja altitud.
En cuanto a la capacidad para detectar especies, sin duda al realizarse por carretera el método introduce un sesgo en las especies que detecta, quedando posiblemente mal representadas las especies más forestales, o especializadas en determinados hábitat.
Tampoco podemos de momento evaluar la influencia que produce el propio automóvil en el comportamiento de los murciélagos. Como anteriormente se ha comentado, hemos podido comprobar como algunas especies de Pipistrellus son atraídas hacia el vehículo, pero puede ser que en otras ocurra lo contrario y se alejen del mismo al percatarse de su presencia.
Las especies “susurrantes”, aquellas cuya distancia de detección es pequeña, se registran perfectamente, como hemos comprobado tambien en otros transectos en vehículo. En este, la grabación de dos Rhinolophus euryale  así mismo lo confirma. Sin embargo, y si se quiere hacer algún tipo de análisis sobre la abundancia o comunidades de una determinada zona, sería probablemente necesario introducir factores de corrección en función de la detectabilidad de cada especie como proponen varios autores.
Con respecto a los datos obtenidos en este transecto, las mayores densidades de contactos se producen en las zonas entre los 300 y los 1.000 de altitud, que corresponden a un mosaico de prados, setos, bosquetes y cuenca fluvial. Un hábitat sin duda favorable para los murciélagos.
Por encima de los 1.000 ms de altitud, el número de contactos decae drásticamente. Posiblemente el hecho de que dominen en esta zona los brezales, un hábitat mucho menos complejo que la campiña, tiene una influencia decisiva. La especie que se detectó a mayor altitud fue Nyctalus leislerii, a 1.370 msnm.
En cuanto a las especies que más contactos produjeron, destaca con mucho Pipistrellus pipistrellus que acumula el 87,3 % de todos, seguida a mucha distancia por Miniopterus schreibersii con el 2,98 y Pipistrellus kuhlii con el 1,49%.

Javier García – Oliva M.